lunes, 23 de junio de 2008

El tipo este

Este tipo era un obsesivo, un loco del detalle. Minucioso y medio insoportable a veces, miraba cada cosita, cada puntito, cada milímetro. Y eso le hacía eco en la cabeza, y le resonaba y resonaba. No había un “hasta acá llegamos”, no existía el “paremos la mano”… el tipo dale que dale seguía en la suya. Y seguía pensando. Y la cabeza le seguía trabajando y carburando. Era un maniático. Uno de esos que quiere todo perfecto, que no tolera la esencia de las cosas y busca retocarlas y modificarlas de modo tal que luzcan perfectas. Pero una perfección que sólo existe y vive en su cabeza, en su mente de tipo detallista. La cuestión es que este tipo, y vale aclararlo, no tiene veinticinco años. Veinticinco años, es poco y mucho a la vez, y aunque creo que cada uno tiene una fuerza y energía dentro que es propia y que siempre está, veinticinco años es una edad maleable. Ahora, medio siglo, no es flexible. Medio siglo con un temperamento, una forma de actuar, y una forma de ver, es otra cosa y muy distinta. No digo que sea algo rígido y sólido como una piedra o un pedazo de hierro, pero sí que es bastante más complicado y casi como una piedra… casi. Ahora, yo me pregunto qué pasa con este tipo, qué hay que no se entiende, que no se da cuenta ni a penas de una puntita de todo este alboroto. El tipo este, no se aviva. No abre los ojos. No ve que se le está pasando la vida. La vida vuela, y tiene un recorrido que en algún momento se acaba. Pero eso es algo que se sabe. Uno sabe que nace, vive, y luego, en algún momento, las cosas repentinamente, como una ráfaga de viento, ya no están. Se van, se evaporan. Desaparecen. Entonces, qué pasa que se la complica, se la hace más difícil. Mientras su cerebro está impregnado, como pegado a la simetría del living comedor, a la medida exacta que tendría que tener la mesa, y a la cantidad justa y perfecta de centímetros que hay que acortar del pantalón, al tipo este se le va el goce, se le vuela el disfrute. Se le escapa la risa y el momento. Se le va la vida .


7 comentarios:

SaritaSopita dijo...

Me ha parecido un poquito triste...no debe ser cómodo vivir así, con tantas cosas en las que pensar... tantos puntitos que poner...

Besitos!

Unknown dijo...

hola Flor... q intricado perfil.... de este tipo..
besitos

Anónimo dijo...

Hola Florencia, me asustaste, yo tengo veinticuatro. No me gustaría parecerme a ese tipo.
En todo caso, muy bueno tu exto, es envolvente.
Saludos

Anónimo dijo...

un buen texto, una buena intriga...seremos asi dentro de unos pocos años, sere asi?? :( sere la musa incallable de algun pintor q me diga ¡callate rabanito! deseo con el alma y la uña del gordito del pie q la respuesta sea un rotundo NO.
A-CUI-FE-RO. no se q silaba me corresponde.
Belu.

Anónimo dijo...

SE DICE KE LA PERFECCIÓN NO EXISTE, PERO EN SU BÚSKEDA ESTÁ EL GOCE.


INTERESANTE ESKRITO.

SALUDOS.

Damian! dijo...

Pense que habia comentado aca... pero seguro que se me clgo la compu del orto antes que publique...
Interesante el tipo este...
Pobre, como a todos, se les va la onda...


Saludos Flor!!!

... dijo...

me encanto tu blog!
besosss
me veras por aqui seguido
:)